Ariel Alonso
El capitán de La Leche explica la relación entre su equipo y Cicatriz y cuenta que lo primordial de los partidos es el tercer tiempo. También les da consejos a los equipos nuevos.
¿Cómo arrancó La Leche?
Ariel: La Leche arrancó hace siete años más o menos. Trabajaba en una empresa tecnológica llamada Smart SA situada en San Isidro y decidimos armar un equipo para medirnos con empresas similares. Armamos un equipo para poder medirnos en torneos más importantes, más organizados porque ya habíamos ganado uno en San Isidro. Empezamos a buscar gente de la empresa. Ahí pude conocer al capitán de Cicatriz, Claudio Salatino y arrancamos en La Liguilla del Mundogol. Perdimos muchos partidos como siempre pasa al principio. Pero siempre pensamos en lo que es el tercer tiempo. En todos los equipos que jugué siempre priorice el tercer tiempo. Para mí es lo más importante. No tanto la inmediatez con la que se juega hoy, que llegan con el tiempo justo, juegan y se van. Para mí es muy importante que un jugador se quede una hora, cuarenta y cinco minutos para tener una devolución de lo que fue el partido, charlar. No juego nunca con gente que no me siento cómodo por más buen jugador que sea.
¿Es un grupo de amigos?
Si. Amigos finamente filtrados por el tiempo y mis queridos primos Martín y Juan Manuel Alonso. En algún momento también jugo mi primo Lázaro. También Sebastián Gómez que me acompaña desde hace 21 años. Hoy Juan Manuel jugó su primer octavos y lo hizo muy bien.
Al año me ve Claudio Salatino que era el dueño, capitán y referente de Cicatriz. Uno de los personajes que más color tenía el torneo era Claudio y otras personas como Quique, eran como gurues que existían en el torneo. Tenían equipos importantes. En ese entonces había tres estilos diferentes en los equipos. Estaban los que intentaban jugar al fútbol, los que jugaban catenaccio como nosotros y otros equipos que no plasman en una cancha nada, o intentan y no se definen con un estilo. Jugué en Cicatriz hasta hace un año. Y cuando Claudio dejó el equipo yo me hice cargo. Yo lo tuve que dejar un año por viajes de trabajo. En ese tiempo hubo un conflicto y no se pudo resolver con el dialogo y todos nos volvimos a La Leche. Quedó un equipo muy importante y no me siento del ascenso, porque solamente jugamos un torneo en la B. Todos jugamos en Cicatriz durante cinco años.
¿El nombre La Leche lo tomó otros chicos?
Claro, se lo dimos a los que estaban jugando en Cicatriz, los chicos Paura, los sobrinos del arquero. Ellos me llamaban para instancias finales y yo iba a jugar con ellos por un tema de devolución, de respeto. Así ascendió a la A. Este equipo La Leche, estos jugadores, se asocia a lo que es Cicatriz.
¿Hay una pelea ahora entre Cicatriz y La Leche?
Una persona tuvo una idea futbolística que puede gustar o no. Ese fue Claudio Salattino, el creador de Cicatriz. Es la persona que hizo que el equipo sea lo que fue en su momento. Era un equipo el cual vos lo venias a ver y sabias como jugaba. Ganó torneos con un solo delantero y todos atrás y los ganó de punta a punta. Era una idea que había que respetar. Él creó una mística adentro del equipo. Yo veo gente que viene hoy y no sabe a que juega. Claudio tenía una mentalidad muy enferma de lo que es la inmediatez, de lo que es el orden táctico. De hecho terminaba el partido y no te divertías porque tenía una rigidez absoluta. La mística la creó el y no vi equipos tan obedientes como el Cicatriz de Salattino. Por eso también es importante el tercer tiempo, porque no te divertías en el partido.
Hoy por hoy no pasa nada con Cicatriz. Queremos ganar. Lo que pasa es que ser sincero en este ambiente se mal interpreta. No somos un equipo careta. Queremos ganar y tenemos las herramientas. Con esas herramientas tratamos actuar aunque a veces no se puede. El tema que somos de hablar de frente. Una vez tuve un entredicho con los chicos de Frulalá y fue mal interpretado. Pero son excelentes tipos. Decir que queremos ganar siempre no significa que podamos siempre. Me molestan muchísimo los equipos que dicen ‘¿Por cuánto vamos a perder?’. No importa que sean los últimos en la tabla, y que jueguen contra el mejor equipo, que para mi es Frulalá. Hay que buscar la forma, la táctica y salir a ganar. Cuando hay ocho jugadores que se reúnen y tienen una energía, tienen que salir diciendo ‘yo hoy voy a ganar’. Los equipos no ganan y se empiezan a desarmar y hay equipos que me encantan, duros como La Base que no te los querés cruzar nunca, como Frulalá. Frulalá independientemente del juego que tiene, lo mejor es el compañerismo. Leí que se juntan seis días de siete, son indestructibles. Desde la cabeza son indestructibles. Si van perdiendo saben que el gol va a venir. Arlequines es otro equipo así, juegan de una manera totalmente distinta a la nuestra, pero juegan así, de una manera. Lo que era Echunchovi, lo que es Tohuel. Los equipos nuevos tienen que aprender de esos. La inmediatez y la falta de tolerancia hacen que haya equipos como los nuevos. Todo el mundo es intolerante y siempre la culpa la tiene el árbitro y no es así. Insisto, para mi lo importante es juntarse con el equipo, armar el equipo, definir los jugadores, definir a lo que jugar, después apasionarse, pero hay que venir a ganar.
¿Querés hablar del conflicto que pasó?
Yo no estaba, la verdad que si yo estaba, no hubiese sucedido. Creo que uno de los grandes errores fue separarse, porque con la madurez que tenemos hoy sumado al arquero de Cicatriz, a Guillermo Rodríguez y a Robertito, tendríamos un gran equipo.
Hoy no jugaste, me dijiste que preferís estar afuera… (La Leche venció 6 a 1 a Callejeros por octavos de final)
A mi me gusta jugar. Pero para poder ganar hay que tener la mente fresca. Yo tengo jugadores que juegan mejor que yo. Yo aportó algo que otros por ahí no pueden como carácter, presing interno, una arenga cuando hace falta. Cosas que pueden sumar, pero lo determinante es el fútbol, y si veo un jugador que está mejor que yo, va a jugar. Siempre juegan los mejores jugadores.
¿Se imaginaban el resultado tan abultado?
No, Callejeros es un equipo que viene creciendo muchísimo, tienen un grupo. Uno de los equipos nuevos que van a seguir creciendo. Pensé que íbamos a ganar, sobre todo por la ventaja que te da una tranquilidad. Sabía que ellos tenían tres o cuatro jugadores temperamentales y no teníamos que perder la calma.
Daniel Cotello fue la figura hoy… (metió tres goles y una asistencia)
El pelado es uno de los jugadores que si viene motivado puede hacer destrozos. Es un animal. Otro gran jugador callado es Cesar López que es una bestia. Es un 9 que sabe como va la pelota, le pega con las dos piernas, es inteligente.
Ahora les toca Chichiloca en cuartos de final. ¿Cómo se van preparar?
Yo ahora estoy pensando en el tercer tiempo. Hay que aprender a disfrutar. Luego en la semana veremos.
Ping Pong:
Un equipo de Mundogol: El viejo Cicatriz
Jugadores por puesto: Arquero: Ezequiel Toscazo de Frulalá. Volantes: Jorge Ríos y Marcelo Vega de Frulalá. Delanteros: Daniel Cotello, Cesar López y Martín Alonso de La Leche
Una Formación: 3-3-1
Un Estilo: Catenaccio
Un equipo argentino: Estudiantes
Un equipo internacional: Inter.
Un jugador argentino: Ruggeri
Un jugador internacional: Messi
Un técnico: Bilardo
Un candidato al mundial: Argentina, si no, Brasil siempre es candidato.
Por Nicolás Etcheverrito
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